Hace muchos años, yo
creía que la celulitis era lo más natural del mundo.
Así es que cuando empezé a verme celulitis en mis
propias piernas, pensé que ésta condición
era parte de la madurez. Después de todo, yo ya tenía
35 años!
Sólo las jovencitas, me decía,
tenían piernas lisas, sin aquellos agujeros y crateres
pequeñitos, tan típicos de la apariencia de la celulitis.
Hoy día, muchisimos años
después, me alarmo al pensas que yo pensaba así.
La experiencia con el entrenamiento con pesas y mis estudios intensos
sobre la salud, me han ayudado a cambiar tantas ideas, y ésta
es una de las mas importantes.
Me he dado cuenta que la celulitis
es causada por varios factores: grasa dietética, vida sedentaria,
deshydratación y estreñimiento.
La grasa dietética que no
se quema con el ejercicio, se convierte en gordura en el cuerpo.
Ni más, ni menos. Toda la grasa que ingerimos nosotras
las mujeres al comer hamburguesas, cremas, mantequilla, queso
y carnes rojas, la guardamos entre la cintura y las rodillas.
Los hombres guardan su grasa dietética en el estómago.
De suma importancia también, es la deshydratación.
Sin 8 vasos de agua al día, el sistemo no puede metabolizar
la grasa.
Que hacemos entonces si queremos
evitar o remediar la celulitis?
Tenemos que comer saludablemente:
frutas, vegetales, granos. Pollo y pezcado en moderación
porque aunque éstos tengan menos grasa que las carnes rojas,
aún contienen cierta cantidad de grasa saturada. Tenemos
que aprender a preparar comidas con poca grasa. A usar aceite
de oliva en lugar de grasa saturada como la mantequilla y la manteca.
Y claro, tenemos que hacer ejercicio! Ésto sí es
lo más natural del mundo!
El cuerpo humano nacío para
moverse, no para estar sentado!
Tenemos que caminar---lo más
rápido, lo más frequente, recorriendo las distancias
más largas posibles. También tenemos que tomar agua,
8 vasos de 8 onzas al dia. Y claro que tenemos que desarrollar
músculo y tonificar la piel levantando pesas.
A mí me parece que la solución
a la celulitis es ésta: o comemos saludablemente para evitarla
o remediarla o vivimos contentas con su presencia en nuestras
piernas. Esa decisión la hacemos todos los días,
cuando decidimos comer frutas y vegetales en lugar de hamburguesas
y papas fritas.
Qué prefiere usted?